En las últimas dos décadas, el porcentaje de adolescentes obesos se ha triplicado, y la principal razón son los malos hábitos alimenticios, prefieren la comida chatarra antes que comida más saludable hecha en casa.
Problemas secundarios asociados con la obesidad son menos frecuentes en adolescentes que en adultos, sin embargo, las probabilidades de un adolescente obeso de convertirse en un adulto obeso son muy altas, por lo que es importante enfrentar el problema lo más temprano posible.
La obesidad en adolescentes conlleva una reducción de sus condiciones de salud, haciéndolos lentos y letárgicos en sus actividades físicas. Además, trae consecuencias emocionales como la soledad, infelicidad, depresión, baja autoestima y la dificultad para relacionarse.
Estudios han demostrado que los adolescentes obesos son propensos a ser molestados en la escuela, lo cual deja secuelas en su futura vida adulta.
Es muy importante para los adolescentes desarrollar su propia identidad personal y mantener una positiva imagen de su cuerpo.